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La Comunidad de Madrid ha logrado que el 70% de los enfermeros residentes (EIR) que completaron este año su formación en unidades docentes de Atención Primaria manifiesten su intención de trabajar en centros de salud de la región. Este resultado indica un fuerte interés por parte de los nuevos profesionales en continuar sus carreras dentro del sistema de salud madrileño. El 30% restante de estos profesionales proviene de otras comunidades autónomas, lo que también refleja una movilidad y un atractivo regional significativos.

Medidas de la dirección autonómica

Este notable resultado -43 de un total de 60 enfermeros residentes- ha sido posible gracias a las medidas adoptadas por el Gobierno autonómico para fomentar estas contrataciones. Estas iniciativas están diseñadas para hacer que trabajar en los centros de salud de Madrid sea una opción atractiva y viable para los nuevos profesionales. La Dirección Técnica de Recursos Humanos de Atención Primaria ha jugado un papel crucial en este esfuerzo, estableciendo contacto telefónico con todos los enfermeros residentes para conocer sus planes, su interés en trabajar en Atención Primaria, y sus preferencias en cuanto a los centros sanitarios.

Durante el pasado mes de mayo, la consejera de Sanidad, Fátima Matute, participó en una jornada informativa clave. Durante este evento, se presentó detalladamente la oferta del Servicio Madrileño de Salud en términos de fidelización y condiciones laborales. Matute destacó la relevancia de la educación, la investigación y la calidad de los cuidados que los profesionales de enfermería pueden aportar a la sanidad pública. Este tipo de encuentros informativos son esenciales para mantener a los profesionales actualizados y motivados respecto a las oportunidades y beneficios de trabajar en la región.

Beneficios y complementos laborales

Durante la jornada informativa, Matute explicó en detalle los numerosos beneficios asociados con el trabajo en la sanidad pública madrileña. Entre estos beneficios, se incluyen complementos específicos que los enfermeros pueden recibir, como los relacionados con la ruralidad, la atención domiciliaria y la población atendida. Estos complementos están diseñados para reconocer y compensar las particularidades y desafíos adicionales que algunos entornos laborales pueden presentar. La consejera subrayó cómo estos incentivos no solo mejoran las condiciones laborales, sino que también fomentan una mayor satisfacción y compromiso entre los profesionales.

Además de discutir los beneficios actuales, Matute destacó un esfuerzo continuo y significativo del Gobierno regional: la creación de la categoría de Enfermería Familiar y Comunitaria. Este nuevo desarrollo tiene como objetivo reconocer formalmente la especialización y el enfoque integral que estos profesionales aportan al sistema de salud. La implementación de esta categoría está orientada a fortalecer aún más la Atención Primaria, asegurando que los enfermeros cuenten con el apoyo y el reconocimiento necesarios para ofrecer cuidados de alta calidad. De este modo, la Comunidad de Madrid ha adoptado una serie de medidas estratégicas para atraer y retener a los enfermeros residentes en sus centros de salud.

La participación activa de la consejera de Sanidad y la Dirección Técnica de Recursos Humanos de Atención Primaria en estos esfuerzos ha sido crucial para lograr que un elevado porcentaje de nuevos profesionales de enfermería decidan continuar sus carreras en la región.