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La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y la Sociedad Española de Cirugía Torácica (SECT) han actualizado sus recomendaciones sobre la estadificación mediastínica invasiva perioperatoria del cáncer de pulmón no microcítico.

El documento amplía el concepto tradicional de estadificación. Ya no se limita a la valoración previa a una operación. Las sociedades científicas plantean integrar la información obtenida antes, durante y después de la cirugía.

El objetivo es conseguir una estadificación mediastínica más precisa y armonizar la actuación de los profesionales implicados en el abordaje del paciente.

Un proceso que va más allá de la fase prequirúrgica

Las nuevas recomendaciones integran la valoración prequirúrgica, la evaluación de los ganglios durante la intervención y el posterior análisis anatomopatológico de los tejidos.

Sergi Call, miembro de SEPAR y coordinador de las recomendaciones SEPAR-SECT, señala que determinar si existe afectación ganglionar es solo una parte del proceso. También es necesario conocer dónde se encuentra la enfermedad y cuál es su extensión.

Esta información permite seleccionar la estrategia más adecuada para cada paciente y reducir el riesgo de infraestimar o sobreestimar el tumor.

Los ganglios mediastínicos, claves para elegir el tratamiento

La afectación de los ganglios linfáticos del mediastino, situados entre ambos pulmones, puede resultar decisiva para establecer el pronóstico y seleccionar el tratamiento.

Una evaluación precisa permite adaptar la estrategia terapéutica a la extensión de la enfermedad. También reduce el riesgo de tratamientos inadecuados y puede contribuir a mejorar la supervivencia, especialmente en pacientes potencialmente operables.

Las recomendaciones persiguen que los especialistas trabajen con información clínica compartida y que los datos obtenidos en las distintas etapas puedan utilizarse de manera conjunta.

Un algoritmo basado en el riesgo

Otra de las novedades es la incorporación de un algoritmo de estadificación basado en el riesgo. Este planteamiento se adapta a las características clínicas y radiológicas de cada paciente.

El documento también actualiza las indicaciones de las técnicas endosonográficas y quirúrgicas empleadas para evaluar los ganglios mediastínicos.

José Sanz, coordinador del Área de Oncología Torácica de SEPAR, destaca la transformación experimentada por el cáncer de pulmón durante los últimos años. La disponibilidad de más herramientas y estrategias para personalizar las decisiones terapéuticas exige partir de un diagnóstico y una estadificación de máxima precisión.

Más coordinación entre especialidades

El documento también busca armonizar la práctica clínica entre las especialidades implicadas en el cáncer de pulmón.

Neumólogos, cirujanos torácicos, oncólogos, radiólogos y patólogos participan en diferentes momentos de la atención. SEPAR y SECT proponen que la información generada antes de la cirugía se conecte con los hallazgos de la intervención y con los resultados del análisis posterior de los tejidos.

El objetivo es consolidar un proceso perioperatorio integrado que facilite decisiones terapéuticas más ajustadas a cada caso.

Una base común para personalizar las decisiones

La actualización sitúa la coordinación multidisciplinar como uno de los pilares de la estadificación. Compartir la información entre especialidades permite disponer de una visión más completa de la extensión de la enfermedad.

Las recomendaciones conectan así la precisión diagnóstica con un abordaje más personalizado del cáncer de pulmón. La finalidad es que todas las fases de la estadificación formen parte de un mismo proceso y sirvan de base para seleccionar la estrategia terapéutica más adecuada.