images

El Gobierno de Castilla-La Mancha se siente profundamente orgulloso de poder brindar asistencia sanitaria a los niños de la Franja de Gaza, destacando la solidaridad de esta comunidad autónoma. El consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, subrayó esta labor en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno. La región atenderá inicialmente a 12 niños con enfermedades oncológicas, diez en el Hospital Universitario de Toledo y dos en el de Albacete. “Esta cifra de atendidos puede aumentar ante el desarrollo de los acontecimientos bélicos en la zona”, señaló el consejero, indicando que la llegada de los menores está prevista para finales de este mes, según el Ministerio de Sanidad. En su intervención, el titular de Sanidad también informó que cada menor estará acompañado por un familiar o tutor.

Solidaridad con los afectados por el conflicto de Israel y Palestina

Castilla-La Mancha puede ofrecer esta asistencia gracias a las capacidades del sistema de salud regional. En el Hospital Universitario de Toledo, el área de Pediatría dispone de 47 camas, 15 de ellas en habitaciones individuales. Además, la UCI Pediátrica del nuevo hospital cuenta con doce puestos para pacientes críticos. En el Complejo Hospitalario Universitario de Albacete (CHUA), se atenderá a estos niños a través de las dos unidades de referencia de oncohematología infantil, creadas hace seis años en Toledo y Albacete. Estas unidades trabajan coordinadamente en proyectos oncológicos a nivel regional.

Uno de los proyectos destacados es el SEHOP-PENCIL, en el que participan los servicios de Anatomía Patológica, Pediatría y Oncología Médica del Hospital Universitario de Toledo. Este proyecto tiene como objetivo facilitar el acceso de niños y adolescentes con cáncer a la medicina de precisión. Asimismo, la región cuenta con el proyecto de Cuidados Paliativos Pediátricos y una red de formación con Atención Primaria para asegurar una atención integral a los pacientes pediátricos con necesidades complejas. 

El esfuerzo y dedicación del sistema de salud de Castilla-La Mancha para atender a estos niños demuestra no solo la capacidad técnica y humana de sus profesionales, sino también el compromiso solidario de la comunidad en situaciones de emergencia humanitaria como la actual.