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Una investigación española ha hecho un descubrimiento prometedor en la lucha contra la esquizofrenia, identificando dos proteínas como "objetivos potenciales" para el desarrollo de nuevos fármacos. Este avance liderado por el Hospital del Mar en Barcelona, coordinando un estudio internacional, se centra en la búsqueda de tratamientos más efectivos y específicos para los diversos síntomas de la esquizofrenia. Los resultados han sido publicados recientemente en la prestigiosa revista Nature Communications.

Papel de las proteínas G en la esquizofrenia

El estudio ha puesto de manifiesto que dos tipos de proteínas G tienen un papel crucial en la modulación de los síntomas principales de la esquizofrenia. Entre estos síntomas se encuentran los delirios, las alucinaciones, la depresión, el déficit cognitivo y las afectaciones de la memoria y el lenguaje. Patricia Robledo, investigadora del Hospital del Mar, ha manifestado que es la primera vez que se identifican dianas terapéuticas prometedoras para desarrollar fármacos que actúen y beneficien a un determinado perfil de paciente con esquizofrenia. Esta identificación abre nuevas vías para la creación de tratamientos más efectivos y con menos efectos secundarios.

Actualmente, los tratamientos disponibles para la esquizofrenia se dirigen principalmente a un único objetivo terapéutico, que es el receptor de serotonina de tipo 2A. Esta aproximación no permite una acción selectiva sobre los diferentes síntomas que presenta el paciente y puede provocar una variedad de efectos secundarios, tanto metabólicos como motores. Esta limitación en el enfoque de los tratamientos actuales subraya la necesidad de encontrar nuevas dianas terapéuticas que permitan una intervención más precisa y personalizada.

Jana Selent, otra investigadora del Hospital del Mar, ha explicado que las proteínas G identificadas están acopladas al mismo receptor, pero no actúan de la misma manera. Este hallazgo es fundamental para comprender cómo estas proteínas modulan la respuesta celular en la esquizofrenia. En el estudio, se han utilizado modelos de ratón que simulan los síntomas de la esquizofrenia y se han tratado estos modelos con compuestos que aún no han sido utilizados en humanos. Los resultados han mostrado que una de las proteínas G está implicada en los síntomas psicóticos, mientras que la otra está relacionada con los déficits cognitivos.

Tratamiento para la esquizofrenia

Selent destaca la relevancia de este descubrimiento, ya que "revela un plan para el diseño químico de futuros fármacos que aborden vías más específicas para tratar la esquizofrenia, evitando vías asociadas a efectos secundarios". Este enfoque es de gran importancia para desarrollar tratamientos más personalizados, que puedan adaptarse mejor a las necesidades individuales de los pacientes.

El estudio ha sido financiado por Eranet Neuron, con fondos europeos y públicos de tres países: España, Alemania y Canadá. En el proyecto han colaborado investigadores de diversos centros, como la Universidad del País Vasco, el Ciber de Salud Mental (Cibersam), la Universidad de Marburg en Alemania y la Universidad de Montreal en Canadá. Esta colaboración internacional ha sido crucial para el éxito del estudio y para avanzar en el desarrollo de nuevos tratamientos que puedan mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes con esquizofrenia. Eso no es todo, porque este descubrimiento promete abrir nuevas puertas en el tratamiento de la esquizofrenia, ofreciendo esperanza a muchos pacientes y sus familias que buscan opciones terapéuticas más eficaces y con menos efectos secundarios.