images

La Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) ha presentado el estudio “Los fabricantes de tecnología sanitaria en España”, un informe que analiza la estructura industrial del sector y su impacto en la economía y el sistema sanitario. El documento ofrece una visión integral del tejido empresarial, la inversión, el empleo, la innovación, la digitalización, la internacionalización y la sostenibilidad.

El informe se ha dado a conocer en una jornada sectorial con la participación del secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, y del secretario general de Fenin, Pablo Crespo. El encuentro incluyó además un debate empresarial centrado en oportunidades, retos y barreras para mejorar la competitividad de la industria.

El análisis pone de relieve el papel estratégico de la tecnología sanitaria en la modernización del sistema asistencial y en la generación de valor económico. La industria se presenta como un actor clave en el desarrollo de soluciones innovadoras y en la mejora de la eficiencia sanitaria.

Estrategia industrial y regulación para impulsar la competitividad

Desde el Ministerio de Industria se ha señalado la necesidad de impulsar una hoja de ruta específica para el sector. Esta estrategia busca fortalecer la industrialización, fomentar la producción local y potenciar la investigación, el desarrollo y la innovación.

El objetivo es consolidar un ecosistema más competitivo, resiliente y sostenible. La administración considera que el refuerzo de la fabricación nacional y la mejora del entorno regulatorio serán determinantes para el crecimiento del sector.

Por su parte, Fenin ha subrayado que el informe permite obtener una fotografía completa de la industria. Este diagnóstico servirá como base para colaborar con las administraciones en el diseño de políticas que garanticen la rentabilidad y competitividad de la innovación tecnológica en España.

La federación defiende la necesidad de una regulación diferenciada y de medidas que impulsen la industrialización del sector como elementos clave para el desarrollo de la tecnología sanitaria.

Distribución territorial y peso del tejido empresarial

El estudio identifica a Cataluña como el territorio con mayor concentración de grandes empresas del sector. Andalucía se sitúa también como uno de los principales polos de impacto corporativo. No obstante, el informe destaca que el dinamismo del sector no depende únicamente de las grandes compañías.

Las pequeñas y medianas empresas mantienen una presencia estratégica en comunidades como el País Vasco, Galicia, Cataluña y Andalucía. Este tejido empresarial contribuye al desarrollo económico local y al fortalecimiento del sistema productivo.

La combinación de grandes corporaciones y pymes configura un ecosistema equilibrado. Este modelo favorece la generación de valor añadido y la gestión eficiente de recursos y energía.

El informe destaca que esta estructura territorial y empresarial posiciona al sector como un referente en crecimiento sostenible y profesionalización.

Empleo estable y atracción de talento cualificado

Uno de los aspectos más destacados del estudio es la calidad del empleo generado por la industria. El sector se caracteriza por una contratación extraordinariamente estable, con un porcentaje de contratos indefinidos muy superior a la media del mercado laboral español.

La estabilidad laboral se acompaña de una fuerte apuesta por la formación técnica y la cualificación profesional. Este modelo permite atraer y retener talento especializado en áreas clave para la innovación.

El informe también resalta la alineación en materia de igualdad de género. La presencia femenina se mantiene consolidada y las prácticas corporativas muestran homogeneidad en términos de equidad y cohesión interna.

La combinación de estabilidad laboral, formación continua y prácticas empresariales avanzadas convierte al sector en un motor de empleo cualificado. Este entorno profesional se mantiene sólido incluso frente a las fluctuaciones económicas.

Innovación y cualificación como motores de crecimiento

La industria de tecnología sanitaria se define como un motor de innovación y desarrollo. La apuesta por la investigación y la alta cualificación técnica impulsa la competitividad y el crecimiento del sector.

Las empresas invierten de forma constante en desarrollo tecnológico y formación. Este enfoque favorece la adopción de prácticas empresariales avanzadas y refuerza la capacidad de adaptación a los cambios del mercado.

El informe destaca que la combinación de estructura empresarial equilibrada y modelo laboral basado en la estabilidad y la capacitación posiciona al sector como un referente en profesionalización. Esta base facilita la creación de un entorno sostenible y competitivo.

La innovación se presenta como un elemento clave para mantener la relevancia de la industria en el panorama nacional e internacional.

Situación de los fabricantes y capacidad productiva

El análisis de la fabricación de tecnología sanitaria en España muestra un escenario con fortalezas y desafíos. La capacidad productiva se concentra en regiones como la Comunidad Valenciana, Aragón, País Vasco y Andalucía, que reúnen aproximadamente el 16 por ciento de la fabricación de productos.

Sin embargo, el estudio señala una notable fragmentación en la estructura industrial. La fabricación propia se considera un indicador esencial de desarrollo económico y soberanía industrial.

Fenin advierte de que la concentración productiva y la fragmentación pueden afectar a la competitividad del sector. En este contexto, se subrayan las ventajas competitivas de España para retener la producción, entre ellas la alta calidad de los productos nacionales.

El país cuenta además con infraestructuras de transporte y comercio de alto nivel que facilitan la expansión internacional de las empresas.

Inversión y perspectivas de crecimiento

El informe indica que un 67% de las compañías del sector se plantea realizar nuevas inversiones en España. Estas inversiones se centrarían en la apertura de centros de innovación o en la ampliación de plantas productivas existentes.

Esta intención inversora refleja la confianza de las empresas en el potencial del mercado español. No obstante, la materialización de estos proyectos depende de la mejora del acceso a financiación pública y de la optimización de los programas de apoyo industrial.

Fenin considera necesario agilizar la gestión de ayudas y reducir las trabas administrativas. La federación señala que la burocracia excesiva puede ralentizar los proyectos y limitar la capacidad de respuesta de las fábricas.

Asimismo, el sector reclama una mayor eficiencia en las ayudas existentes y la implementación de incentivos directos que refuercen la competitividad.

Barreras estructurales y desafíos globales

El estudio identifica varias barreras que afectan al desarrollo del sector. Entre ellas, la falta de ayudas directas, la ineficiencia de algunos programas de apoyo y la complejidad burocrática.

Estas limitaciones pueden impulsar la descentralización de la producción hacia otros mercados. El informe advierte también sobre la dependencia de componentes críticos importados, lo que sitúa a los fabricantes españoles en una posición vulnerable dentro de las cadenas globales de suministro.

El fortalecimiento de la producción local y la mejora de las condiciones regulatorias se presentan como elementos clave para reforzar la competitividad. El sector demanda medidas que favorezcan la inversión, la innovación y la industrialización.

La tecnología sanitaria se consolida como un pilar estratégico para la economía y el sistema sanitario. Su desarrollo dependerá de la capacidad de alinear políticas públicas, inversión privada y talento especializado.