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La incorporación de tecnología avanzada en quirófano se ha convertido en uno de los motores de la transformación sanitaria. En este contexto, el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz ha integrado en su actividad el robot ROSA (Robotic Surgical Assistant), un sistema diseñado para intervenciones de cirugía ortopédica en rodilla y cadera.

El objetivo es mejorar los resultados en salud, optimizar el postoperatorio y reforzar la experiencia del paciente durante todo el proceso asistencial. Esta tecnología permite aumentar la precisión en la implantación de prótesis y facilita una recuperación más rápida tras la cirugía.

Desde su incorporación al centro madrileño, el sistema ya se ha utilizado en 371 intervenciones quirúrgicas, lo que ha permitido acumular experiencia clínica con esta tecnología. Los especialistas destacan que los pacientes han mostrado evoluciones favorables, percepciones positivas y mejores procesos de recuperación.

Para el hospital, la incorporación de este sistema forma parte de su estrategia de innovación tecnológica y de su compromiso con la incorporación de tecnología sanitaria de última generación en manos de profesionales altamente especializados.

Un sistema diseñado para aumentar la precisión quirúrgica

El robot utilizado en el hospital es el ROSA Robotic Surgical Assistant, una plataforma de cirugía robótica desarrollada específicamente para procedimientos de traumatología relacionados con prótesis articulares.

Este sistema proporciona al cirujano herramientas digitales que permiten una planificación quirúrgica personalizada. Gracias a esta tecnología, los especialistas pueden optimizar la colocación de la prótesis durante la intervención, lo que contribuye a mejorar el resultado funcional de la cirugía.

Según explica el Dr. Emilio Calvo, jefe del Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología del hospital, el uso de esta tecnología ofrece diferentes beneficios clínicos. Entre ellos destaca la posibilidad de reducir el número de complicaciones quirúrgicas y de reintervenciones tras la operación.

El especialista también señala que el sistema puede contribuir a disminuir el dolor postoperatorio, reducir el consumo de analgésicos durante el ingreso y acortar el tiempo de estancia hospitalaria tras la intervención.

Asimismo, el uso de esta tecnología puede reducir el número de reingresos hospitalarios y mejorar el rango de movimiento articular en comparación con los sistemas de navegación quirúrgica sin robótica.

Desde la perspectiva de la evaluación de resultados, esta mayor precisión en la planificación y ejecución de la cirugía puede repercutir en indicadores como los PROMs (Patient-Reported Outcome Measures), que miden los resultados en salud reportados por los pacientes.

Impacto en la experiencia y en los resultados percibidos por el paciente

Más allá de los resultados clínicos tradicionales, la incorporación de cirugía robótica también tiene implicaciones en la percepción que los pacientes tienen de su propio proceso asistencial.

La Dra. Virginia Ruiz, jefa asociada del mismo servicio, explica que una planificación quirúrgica más precisa puede mejorar tanto los resultados funcionales objetivos como los resultados subjetivos percibidos por los pacientes.

En este contexto, el hospital también analiza indicadores como los PREMs (Patient-Reported Experience Measures), que evalúan la experiencia del paciente durante el proceso asistencial.

Estos indicadores permiten conocer cómo perciben los pacientes aspectos como su recuperación, su movilidad o su calidad de vida tras la intervención. En los modelos sanitarios actuales, estos datos se consideran cada vez más relevantes dentro de las estrategias de atención centrada en el paciente.

Cómo funciona el robot quirúrgico en el quirófano

El robot ROSA funciona como un asistente quirúrgico robótico que proporciona información en tiempo real durante la intervención.

El sistema está compuesto por tres elementos principales: un software de control con pantalla, un brazo robótico y una cámara con dispositivos de seguimiento óptico para el mapeo de la articulación.

Antes de la intervención, el robot recoge información sobre la anatomía y el movimiento de la articulación del paciente. Estos datos permiten planificar el procedimiento quirúrgico de forma personalizada.

Durante la cirugía, el software permite visualizar las imágenes preoperatorias, lo que ayuda a adaptar la intervención a la anatomía específica de cada paciente.

Posteriormente, el cirujano introduce las indicaciones necesarias para corregir con precisión las alteraciones de la articulación. El brazo robótico ejecuta los movimientos siguiendo las instrucciones del especialista.

Al mismo tiempo, los dispositivos de seguimiento óptico instalados durante la intervención transmiten información a la cámara, lo que permite obtener imágenes tridimensionales en tiempo real del interior de la articulación.

Estas imágenes se generan sin emitir radiación y permiten al cirujano supervisar el desarrollo de la intervención y comprobar que la cirugía se ajusta al plan establecido. Si es necesario, el especialista puede modificar la estrategia durante el procedimiento.

Los profesionales del hospital subrayan que el robot no sustituye al cirujano. El sistema actúa como herramienta de apoyo, mientras que el especialista mantiene en todo momento el control total de la intervención y la toma de decisiones clínicas.

Aplicación en cirugía protésica de cadera y rodilla

La cirugía robótica en traumatología comenzó aplicándose principalmente en intervenciones de prótesis de rodilla. Sin embargo, la evolución de esta tecnología ha permitido ampliar su uso a otros procedimientos.

Actualmente, el sistema también puede utilizarse en cirugía protésica de cadera, ampliando las posibilidades de aplicación de la tecnología robótica en el ámbito de la traumatología.

Además, está previsto que en los próximos meses la plataforma pueda utilizarse también para la implantación de prótesis de hombro, lo que ampliará aún más el alcance de esta tecnología.

El robot está indicado para la mayoría de los pacientes que necesitan una prótesis primaria de cadera o rodilla. Otra de sus ventajas es que no requiere pruebas diagnósticas adicionales antes de la intervención.

Según los especialistas del centro, el sistema presenta muy pocos criterios de exclusión, lo que facilita su aplicación en un amplio número de pacientes.

Más de 370 cirugías con resultados positivos

Desde su instalación en el hospital —un sistema que además es móvil entre quirófanos— el robot ha sido utilizado en 371 intervenciones de cirugía ortopédica.

La experiencia acumulada hasta ahora muestra mejoras en la precisión quirúrgica, especialmente en la alineación del implante en comparación con la cirugía convencional.

También se han observado mejores resultados funcionales al año de seguimiento, así como menor dolor postoperatorio y mayor rango de movimiento respecto a los sistemas de navegación sin robótica.

Entre las ventajas adicionales destacan un balance ligamentario optimizado, una planificación quirúrgica individualizada y un sistema colaborativo que mantiene al cirujano en control total durante toda la intervención.

El uso de esta tecnología ha requerido un proceso de formación específica para los profesionales del servicio. Inicialmente, los doctores Calvo y Ruiz obtuvieron la acreditación necesaria para utilizar el sistema.

Posteriormente, otros especialistas del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del hospital han completado la formación y ya realizan intervenciones con este sistema robótico.

Los especialistas consideran que la mayoría de los pacientes puede beneficiarse de esta tecnología. Su aplicación resulta especialmente útil en casos complejos, como pacientes con deformidades articulares, anatomía atípica, antecedentes de cirugías previas en la articulación, altas expectativas funcionales o comorbilidades relevantes.

Para el hospital, la integración de este sistema representa un avance en la incorporación de innovación quirúrgica al sistema sanitario y en el desarrollo de procedimientos orientados a mejorar los resultados clínicos y la recuperación de los pacientes.