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La filial de Ipsen en España y Portugal ha obtenido la certificación Espacio Cerebroprotegido, un reconocimiento que acredita el compromiso de la organización con la prevención del ictus y la seguridad en el entorno laboral. La distinción ha sido concedida por la Fundación Freno al Ictus tras la puesta en marcha de una iniciativa interna de formación y sensibilización dirigida a su plantilla.

La compañía ha desarrollado un programa de capacitación enfocado en la detección precoz y actuación ante el ictus. En total, 95 profesionales han completado esta formación, reforzando la cultura de prevención dentro de la organización y alineando sus políticas con estándares avanzados de salud corporativa.

La obtención de esta certificación sitúa a la empresa dentro de una red de organizaciones comprometidas con la protección cerebral en el ámbito laboral. Este reconocimiento se integra en la estrategia de bienestar y seguridad que la farmacéutica impulsa en la península ibérica.

Formación y cultura preventiva en el entorno corporativo

La certificación se ha logrado tras una campaña interna orientada a la sensibilización sanitaria y al entrenamiento práctico en la identificación de síntomas de ictus. El programa formativo se ha desarrollado en España y Portugal con el objetivo de preparar a los equipos ante situaciones de emergencia médica.

La iniciativa ha permitido que los profesionales adquieran conocimientos sobre prevención, factores de riesgo y protocolos de actuación. Este enfoque busca mejorar la capacidad de respuesta ante una patología tiempo-dependiente, donde la rapidez en la intervención resulta decisiva.

El acto de entrega del certificado tuvo lugar en las oficinas de Ipsen en Madrid. Durante la jornada, el director general de la compañía en España recibió el reconocimiento en representación de la organización y se entregaron diplomas acreditativos a empleados que completaron la formación.

La participación de casi un centenar de profesionales evidencia la integración de la formación preventiva como parte de la cultura corporativa. La compañía refuerza así su compromiso con la salud de los empleados y con la generación de entornos laborales seguros.

El ictus como prioridad en la salud laboral

El ictus se considera una de las principales emergencias sanitarias en el ámbito laboral. En España se registran alrededor de 120.000 casos anuales, con un impacto significativo en mortalidad y discapacidad. Cerca de 25.000 personas fallecen cada año a causa de esta patología y una parte relevante de los supervivientes queda en situación de dependencia funcional.

El impacto en la población activa es especialmente relevante. Aproximadamente el 50% de los casos se produce en edad laboral y uno de cada cuatro adultos mayores de 25 años sufrirá un ictus a lo largo de su vida. Además, en los últimos años se ha observado un incremento del 25% en la incidencia entre personas de 20 a 64 años.

Los expertos subrayan que hasta el 90% de los casos podrían prevenirse mediante hábitos saludables y el control de factores de riesgo. Este dato refuerza la importancia de la formación en prevención dentro de las organizaciones.

En este contexto, la detección temprana se convierte en un factor crítico. Una respuesta rápida puede marcar la diferencia entre la recuperación y la aparición de secuelas permanentes. Por ello, la capacitación de empleados se posiciona como una herramienta clave de prevención sanitaria.

Reconocimiento a la implicación corporativa

La certificación Espacio Cerebroprotegido reconoce el compromiso de las organizaciones con la protección de la salud en el entorno laboral. Este distintivo acredita que la compañía ha implementado medidas de formación y concienciación en prevención del ictus.

El presidente de la Fundación Freno al Ictus ha destacado que la apuesta de Ipsen por formar a sus profesionales demuestra una implicación real con la salud de las personas. Contar con equipos preparados para actuar ante una emergencia puede resultar determinante en la evolución del paciente.

Desde la dirección de la compañía, la obtención de la certificación se interpreta como un reconocimiento al compromiso con el bienestar laboral y con una patología en la que el tiempo de actuación resulta decisivo. La empresa subraya la relevancia de impulsar iniciativas que protejan a las personas tanto dentro como fuera del entorno profesional.

La integración en la red de entidades certificadas refuerza el posicionamiento de Ipsen como organización comprometida con la seguridad corporativa y la prevención.

Un modelo de colaboración con entidades sanitarias

La certificación se obtiene tras completar una formación online desarrollada por la Fundación Freno al Ictus en colaboración con la Sociedad Española de Neurología. El programa se integra en el proyecto Brain Caring People, una iniciativa orientada a promover la concienciación sobre salud cerebral en entornos profesionales.

El proyecto cuenta con el aval social de la Sociedad Española de Neurología y con el apoyo de la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo y la Asociación Española de Servicios de Prevención Laboral. Esta colaboración garantiza la calidad científica de los contenidos y su adecuación al ámbito empresarial.

La implicación de entidades científicas y organizaciones laborales refuerza el carácter transversal de la iniciativa. El objetivo es extender la cultura de prevención del ictus y la formación en salud cerebral a empresas de distintos sectores.

La participación de Ipsen en este programa evidencia la creciente relevancia de la salud corporativa como eje estratégico en las organizaciones. La prevención de riesgos y la formación en emergencias sanitarias se consolidan como elementos clave de la gestión empresarial.

Bienestar y responsabilidad empresarial

La certificación obtenida por Ipsen Iberia se integra en una estrategia más amplia de bienestar organizacional y responsabilidad corporativa. La compañía refuerza su apuesta por un entorno de trabajo seguro y por la promoción de hábitos saludables entre sus empleados.

El enfoque preventivo permite anticipar riesgos y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias. Además, contribuye a consolidar una cultura organizativa centrada en el cuidado de las personas.

La formación en detección y actuación frente al ictus se posiciona como un ejemplo de buenas prácticas en el ámbito empresarial. La compañía se incorpora a una red de organizaciones comprometidas con la protección de la salud cerebral en el entorno laboral.

La iniciativa refleja la evolución del concepto de seguridad en el trabajo, que incorpora no solo la prevención de accidentes, sino también la gestión de riesgos relacionados con la salud. Este enfoque integral se consolida como una prioridad para las organizaciones que buscan fortalecer su cultura corporativa y su responsabilidad social.