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Salut Mental Catalunya ha valorado positivamente la reciente modificación en la definición del término “tarado/a” en el Diccionario de la lengua catalana (DIEC). La actualización elimina la asociación directa con los trastornos de salud mental, una vinculación que había generado rechazo en el ámbito social y sanitario.

La nueva formulación redefine el término como una expresión despectiva referida a comportamientos considerados anómalos o socialmente mal vistos. Este ajuste sustituye la acepción anterior, que relacionaba explícitamente el término con padecer un trastorno mental.

Para el ecosistema institucional y asociativo, este cambio representa un avance relevante. Supone alinear el lenguaje normativo con criterios más actuales de respeto e inclusión. También evita reforzar marcos lingüísticos que puedan perpetuar estigmas.

Dos años de interlocución con el Institut d’Estudis Catalans

La modificación no ha sido inmediata. Se produce tras un proceso sostenido de diálogo entre Salut Mental Catalunya y el Institut d’Estudis Catalans (IEC), iniciado a finales de 2023.

Durante este periodo, la federación trasladó de forma reiterada el impacto negativo que determinadas definiciones pueden tener en la percepción social de la salud mental. El objetivo era claro: promover una revisión responsable del lenguaje en una herramienta normativa de referencia como el DIEC.

Este trabajo de incidencia se ha basado en la colaboración institucional. Ha implicado escuchar, argumentar y aportar evidencia sobre cómo el lenguaje influye en la construcción social de la realidad.

El resultado pone en valor el papel de las organizaciones del tercer sector como interlocutores clave en la transformación de políticas culturales y lingüísticas.

El lenguaje como activo estratégico en salud y sociedad

Desde una perspectiva B2B, el cambio en el DIEC trasciende el ámbito lingüístico. Afecta a múltiples sectores: sanitario, educativo, institucional y corporativo.

El lenguaje no solo describe. También configura percepciones. En entornos profesionales, esto tiene implicaciones directas en la reputación, la comunicación corporativa y las políticas de diversidad e inclusión.

Salut Mental Catalunya ha defendido que revisar términos que pueden resultar discriminatorios es esencial para evitar la normalización del estigma. En este sentido, el diccionario se convierte en una herramienta estratégica.

La actualización refuerza el papel de las instituciones lingüísticas como agentes activos en la promoción de entornos más inclusivos. También marca una referencia para otras organizaciones que trabajan con contenidos normativos o educativos.

Reconocimiento al diálogo y a la capacidad de incidencia

Tras la rectificación, Salut Mental Catalunya ha remitido una carta de agradecimiento al IEC. En ella destaca la sensibilidad mostrada por la institución y su disposición a revisar el contenido.

La presidenta de la federación, Mercè Torrentallé, ha subrayado el valor del cambio. Lo define como un avance significativo. No tanto por la forma, sino por su alcance simbólico y social.

Este reconocimiento también pone en evidencia la importancia del diálogo estructurado entre sociedad civil e instituciones. Un modelo que puede replicarse en otros ámbitos donde el lenguaje influye en derechos y percepciones.

El caso refuerza la idea de que la incidencia organizada puede generar resultados concretos, incluso en entornos normativos consolidados.

Implicaciones para organizaciones y entorno profesional

Para empresas e instituciones, este cambio abre una reflexión sobre el uso del lenguaje en contextos profesionales. La coherencia entre discurso y valores corporativos es cada vez más relevante.

El ajuste en el DIEC marca una pauta. Invita a revisar terminología interna, contenidos formativos y comunicaciones externas. Todo ello desde una perspectiva alineada con la no discriminación.

Además, refuerza la necesidad de integrar la salud mental en las estrategias de responsabilidad social y cultura corporativa. El lenguaje es una pieza clave en este proceso.

En un contexto donde la reputación y la sensibilidad social influyen en la competitividad, este tipo de decisiones adquiere un valor estratégico.

Una oportunidad para redefinir la mirada social

La modificación del término “tarado/a” no es solo un cambio semántico. Representa una oportunidad para avanzar hacia una sociedad con menor carga de estigma en torno a la salud mental.

Cuando el lenguaje evoluciona, también lo hace la forma en que se perciben las personas y sus realidades. Este principio es especialmente relevante en ámbitos donde la discriminación ha estado históricamente presente.

La iniciativa refuerza el papel de las palabras como herramientas de transformación social. También evidencia que los cambios, aunque puedan parecer pequeños, tienen efectos amplios.

En este caso, la actualización del DIEC se consolida como un ejemplo de cómo la colaboración entre instituciones y sociedad civil puede generar avances tangibles.