La Comisión Europea ha impuesto una multa de 462,6 millones de euros a la farmacéutica israelí Teva por prácticas consideradas abusivas en su posición de mercado en la Unión Europea. La sanción, anunciada recientemente, castiga las estrategias de Teva para obstaculizar la entrada de medicamentos genéricos en el mercado, principalmente aquellos que competirían con su fármaco líder, el Copaxone, indicado para la esclerosis múltiple. Este tipo de actuación, según Bruselas, vulnera las normativas de competencia justa que regulan el mercado en el seno de la UE.
Las investigaciones, que comenzaron formalmente en 2022, revelaron que las tácticas de Teva afectaron a varios mercados en Europa, entre ellos Bélgica, República Checa, Italia, Países Bajos, Polonia, Alemania y España. Según Bruselas, estas maniobras buscaban extender la protección de patente sobre el medicamento, incluso después de la expiración de la patente inicial en 2015, dificultando así el acceso de competidores al mercado europeo y afectando los precios en el sector sanitario.
Estrategias de protección de patente y difusión de información engañosa
Bruselas descubrió que, tras el vencimiento de la patente del acetato de glatiramero, componente activo del Copaxone, Teva continuó presentando y retirando solicitudes de patentes secundarias de forma estratégica. Este tipo de prácticas, conocidas como patentes divididas, se derivan de una patente original "madre" y pretenden proteger nuevos descubrimientos relacionados, aunque su uso excesivo puede multiplicar los obstáculos a los competidores. Según Bruselas, estas patentes fraccionadas sirvieron a Teva para mantener una ventaja en el mercado y bloquear la entrada de medicamentos genéricos.
Además de las tácticas de patente, la Comisión Europea señala que la farmacéutica difundió información imprecisa o negativa sobre ciertos competidores. Con ello, buscaba "desacreditar" a otros laboratorios y entorpecer la aceptación de sus productos entre profesionales de la salud y en el mercado en general.
Impacto en los presupuestos de salud pública
Bruselas sostiene que la estrategia de Teva pudo tener un efecto negativo sobre el gasto sanitario en varios de los países afectados. Según el Ejecutivo comunitario, la acción de Teva mantuvo los precios de catálogo de los medicamentos altos, retrasando la caída de precios esperada con la entrada de genéricos. Una vez que los medicamentos rivales lograron acceder al mercado, los precios se redujeron hasta un 80%, evidenciando la diferencia de coste. Esto, en consecuencia, pudo afectar los presupuestos de salud pública, aumentando el gasto sanitario de los Estados miembros en los años en que estas prácticas estuvieron vigentes.
La Comisión Europea considera que la multa impuesta envía un mensaje claro a las empresas que, aprovechando su posición de poder, intentan manipular el mercado para frenar la competencia de productos genéricos en Europa. El caso Teva representa, para Bruselas, un ejemplo de abuso de posición dominante en el sector farmacéutico, donde la competencia justa es clave para facilitar el acceso a medicamentos más asequibles.