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La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) ha mostrado su apoyo a los profesionales del Sindicato Médico de Ceuta y al resto de sanitarios que han convocado una jornada de huelga para el próximo 24 de septiembre.

La movilización llega después de semanas de reclamaciones ante la situación que atraviesa la sanidad de la ciudad autónoma. Los profesionales vienen solicitando descansos, medidas organizativas y soluciones estructurales frente a la elevada presión asistencial que soportan desde el pasado mes de julio.

CESM considera que la convocatoria no debe analizarse como el origen del problema. La organización sindical sostiene que la huelga es una consecuencia de la situación que vive el sistema sanitario ceutí.

A su juicio, los profesionales llevan demasiado tiempo utilizando su esfuerzo personal para evitar que el deterioro de la atención sea todavía mayor. Una dinámica que el sindicato considera insostenible.

La presión asistencial supera los niveles habituales

La advertencia no procede únicamente de las organizaciones sindicales. La Organización Médica Colegial (OMC) también ha mostrado su preocupación después de desplazarse a Ceuta y conocer directamente la situación de los facultativos.

Tras esta visita, la organización ha denunciado la extenuación de los profesionales, las bajas laborales y el incremento de las cargas de trabajo.

La situación resulta especialmente delicada en los servicios de Urgencias. Según lo expuesto por la OMC, las cargas asistenciales llegan a duplicar o incluso superar en más del doble los niveles habituales.

Ante este escenario, la organización colegial ha solicitado un aumento inmediato del número de médicos disponibles.

La falta de efectivos se convierte así en uno de los principales elementos de la crisis. La capacidad del sistema para responder a la demanda está dependiendo del esfuerzo adicional de las plantillas disponibles.

El esfuerzo de las plantillas no puede ser permanente

CESM pone el foco en un aspecto relevante desde la perspectiva de la gestión sanitaria. La organización rechaza que el sacrificio continuado de médicos y otros profesionales termine funcionando como un plan permanente de contingencia para la Administración.

La Confederación advierte de que la seguridad de la asistencia sanitaria no puede depender de manera indefinida de jornadas prolongadas, sobrecarga laboral y renuncias al descanso.

El planteamiento sindical apunta directamente a la necesidad de disponer de recursos suficientes para responder a una situación extraordinaria sin trasladar toda la presión a las plantillas.

Los profesionales, según defiende CESM, han asumido durante demasiado tiempo un esfuerzo adicional para mantener la actividad. La Confederación considera que prolongar este modelo puede agravar el agotamiento del colectivo y repercutir sobre la atención sanitaria.

CESM reclama más recursos humanos y medidas estables

Ante este escenario, la Confederación exige una respuesta del Ministerio de Sanidad y del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA).

CESM reclama una actuación inmediata y acorde con la gravedad de la situación. Entre sus principales demandas se encuentra el refuerzo de los recursos humanos disponibles.

La organización también pide medidas estables dirigidas a captar y fidelizar profesionales. El objetivo es dar una respuesta que no se limite a afrontar las necesidades más inmediatas, sino que permita abordar los problemas de personal que están detrás de la presión actual.

La Confederación sostiene que una situación excepcional necesita una respuesta igualmente excepcional en materia de recursos.

Esta reclamación sitúa la disponibilidad de profesionales en el centro del conflicto. Para CESM, las soluciones pasan por incrementar la capacidad de las plantillas y adoptar medidas que permitan mantener a los facultativos en el sistema sanitario de la ciudad autónoma.

La huelga busca preservar la calidad asistencial

CESM insiste en que la convocatoria del 24 de septiembre no responde a una voluntad de los profesionales de dejar de atender a los pacientes.

La Confederación sostiene que la protesta pretende precisamente garantizar que puedan continuar ofreciendo una asistencia sanitaria de calidad en condiciones adecuadas.

Por este motivo, la organización respalda al Sindicato Médico de Ceuta y al conjunto de profesionales de la ciudad autónoma que han decidido movilizarse.

Al mismo tiempo, exige que la Administración asuma su responsabilidad y aporte soluciones antes de que el cansancio acumulado tenga mayores consecuencias sobre la prestación sanitaria.

El mensaje de CESM se dirige de forma directa al Ministerio de Sanidad y a INGESA. La Confederación reclama actuaciones proporcionales a la gravedad del escenario y rechaza que la continuidad del servicio dependa de forma permanente de prolongar jornadas y reducir los periodos de descanso.

La organización considera necesario actuar antes de que el agotamiento del colectivo provoque un deterioro adicional de la atención sanitaria en Ceuta.